San Mateo, vestido de verde y envuelto en una túnica roja, descansa sobre una nube. Escribe su Evangelio, que muestra abierto, con su mano derecha, en la izquierda sostiene el estilo. Un ángel arrodillado a su derecha, le sostiene a él, y otro ángel, vestido de blanco, planeando encima, con la mano derecha puesta sobre el corazón, y una llama en su frente, le trasmite al santo la sagrada inspiración. San Pedro, mirando al frente y sentado sobre su cátedra pontificia, porta una túnica blanca, y una capa amarilla ajustada por un cierre de diamantes. Portador de las llaves del reino celestial, con la derecha indica al cielo y con la izquierda apunta a la tierra. La tiara de pontífice está a sus pies, y por cada lado, asistido de ángeles alados, ambos portando una llama, uno levantando su capa, el otro apoyado sobre un pedestal en que dificilmente puede leerse : « Tu es Petrus et super hanc petram aedificabo ecclesia meam ».
Afuera, gentes que hacen su almuerzo de mediodía sentadas en los escalones de la iglesia. Las palomas revolotean y corren detrás de las migas de pan que hacen caer los que devoran su sandwich.
Afuera, gentes que hacen su almuerzo de mediodía sentadas en los escalones de la iglesia. Las palomas revolotean y corren detrás de las migas de pan que hacen caer los que devoran su sandwich.
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