lundi 23 juin 2008
Peinture & calligraphie Chinoise
mardi 17 juin 2008
La isla infinita de Daina Chaviano
Tengo un viejo amigo que como yo, desde muchachos estábamos al tanto del acontecer literario de la Isla. Y él siempre tenía la última como pan caliente! Nos reuníamos en el parque frente al Instituto, como llamaba mi madre al pre-, (aquello de pre-, como a ella, tampoco nunca me gustaba, por todas las combinaciones posibles e imposibles: pre-sión, pre-tensado (la más horripilante!), pre-maturo, pre-sidente, pre-ocupaciones), y mientras esperábamos que sonara el timbre de entrada, cuando no estábamos en etapa de exámenes, hacíamos una tertulia bien matinal en la que todo comentario era posible. Una de esas mañanas frescas del último año de la década del 70, nuestro amigo y condiscípulo nos mostró el periódico Vanguardia, en venta desde las cinco de la madrugada en las cuatro esquinas del parque y en las tres estaciones de la ciudad (dos de guaguas y una de tren), que publicaba en la sesión Culturales los premios de literatura David. El premio nacional de literatura en ciencia ficción había sido otorgado a Los mundos que amo de Daina Chaviano. Nos miramos unos a los otros.
Pobres provincianos talleristas literarios. Si bien nos gustaba saber qué pasaba, qué se publicaba, y quiénes publicaban, en las editoriales cubanas de aquellos años, a nuestro grupo le atraía aquella literatura que no podía leerse en la Isla, que entraba por sabe qué manos y que pasaba de mano en mano…y a decir verdad, los premios de literatura nos interesaban solo en cierta medida. Mi grupo generacional no leyó Los mundos que amo de Daina, aunque estoy seguro que todos compramos el libro editado por Unión. El libro está en la biblioteca de la casa de mis padres en la Isla. Y le sugerí al hijo de mi sobrino, que le gusta la ciencia ficción, que aprovechara y lo leyera porque la próxima vez que vaya a Cuba me lo traigo de vuelta. Por ignorancia, o porque el tiempo es demasiado corto y el abanico de intereses es demasiado extenso, no volví a chocar con el quehacer literario de Daina, pese a su merecido éxito, hasta que presentaron su novela La isla de los amores infinitos en la Maison de l’Amérique latine en Paris. No compré el libro esa vez, porque me hubiera gustado comprar la edición de Grijalbo en español. Sin embargo, antes de tomar el tren en la Gare de Lyon, siempre olfateo los estantes de la librería de la estación. Me tropecé con una edición de bolsillo de Vientos de cuaresma de Leonardo Padura, que ya lo había leído y boom!, en unos de los anaqueles, la novela de Daina que publicó Buchet-Chastel. No lo pensé dos veces y lo compré. Y buena parte de la novela la devoré en las dos horas cuarenta minutos de trayecto hasta la Cité des Papes. Puse mi marca páginas turco en la ciento veintitrés y lo cerré para volverlo a abrir en el regreso a Paris. Cuba. Siempre Cuba. Como los amores infinitos que teje la autora y que nos transporta a las calles, a los barrios, a los pueblos de la Isla. Y mientras leemos las tramas paralelas, nos percatamos que Cuba es eso, miles de tramas, miles de lazos anudados a las historias familiares que enriquecen el mosaico infinito de probabilidades de mezclas y matices. dimanche 15 juin 2008
Vélib, la ville est plus belle à vélo
También desplazarse en scooters y motos ligeras trae consigo sus ventajas, salvo que puedes llegar al parqueo y no encontrarla, o descubrir que al no poder robarla, los malhechores se vengaron canibaleándola, o llevarte la sorpresa como le pasó a mi vecino que le habían vaciado el tanque de combustible!
vendredi 13 juin 2008
El país de los volcanes invisibles
Decidimos ver el filme ecuatoriano Qué tan lejos, no con la idea de encontrar una tarjeta postal del país andino, sino para tratar de ver y comprender a través del ojo de su directora lo que se nos escapó a nosotros durante nuestro recorrido del norte al sur del Ecuador en el 2004. Creo que es el primer filme ecuatoriano que se exhibe en las salas del mundo, y leí que en España tuvo un éxito absoluto. No me cabe la menor duda porque la comunidad ecuatoriana es la más numerosa de todas comunidades latinoamericanas. Pobre Esperanza, la turista española, que atravesó el Atlántico y sobrevoló buena parte de los Andes, como nos pasó a nosotros, para ver un país paralizado por su población indígena que cortaba las carreteras de acceso a la capital. Ni que decir de la huelga y las manifestaciones en Quito, donde no escapamos a las bombas lacrimógenas de la policía antimotines atravesando el parque El Ejido y que una vez contorneado nos protegimos en la sede diplomática del Japón. Ecuador dividido entre los manifestantes y un importante partido de football contra Brasil que se jugaba en la capital. Todo ello el mismo día que bajo una lluvia pertinaz un taxi nos llevaba de La Mariscala al aeropuerto quiteño. La noche antes habíamos cenado en el más exquisito restaurante japonés situado en el Swiss Hotel donde estaban reunidos los secretarios de defensa de las naciones del continente con Donald Rumsfeld a la cabeza. Lucio construye anunciaban las vallas en las carreteras. Manifestaciones de estudiantes en Riobamba con fondo de Tungurahua dormido.Protesta silenciosa de indias cabizbajas sentadas en las aceras de Alausí. Guachala, la más vieja hacienda del Ecuador. Otavalo. La Ciénega, con el Cotopaxi de fondo. Los indios comprando una vara de tierra en cada oportunidad. Para recuperar las que les robaron a sus ancestros, nos dijo el chofer de la camioneta de una hacienda convertida en parador de lujo. La película no nos acercó a ningún paisaje. Los paisajes necesitan gentes, y animales y pájaros huyendo de una tempestad. Sin embargo, ese vacío raramente interrumpido por personajes, nos devolvió el recuerdo de haber campeado en las alturas andinas, de haber querido comunicar con sus gentes sin haberlo logrado, de haber sentido que la problemática ecuatoriana entre sus gentes, indios de la cordillera, blancos descendientes de colonos y mestizos inseguros de la sangre que corre por sus venas, no va a solucionarse a corto plazo. Si antes de ver el filme no hubiera recorrido el Ecuador, no creo que la película de Tania Hermida me hubiera impulsado a hacerlo. Tampoco vayan a seguir al pie de la letra mi comentario. Yo pasé noventa y dos minutos haciendo camino por el Ecuador por tan solo seis euros cincuenta en una luneta del cine Le Latina. Y salí satisfecho.
El andar pausado de Bertha Caluff

EL REGRESO DE MOISÉS
A la memoria de mis padres
Si por intransitados caminos a la ciudad regreso,
llegaré a los parajes donde, supuestamente quietos,
se ocultan los ausentes.
Y todos quisiéramos que dejaran la mudez
volviendo a la casa,
aunque en nuestra presencia no deseen
pisar las blancas losas.
Alguna estatua les infundira el miedo,
algún pez
hace que Ella tamborilee
en su alta botonadura.
Todo pueden palpar,
al peligro acuden,
antiguos breviarios,
cuentas, telas,
sucesos patinados.
Cierro los ojos deseando
lento parecido a la mudez y al sueño.
Pero la calma se recobra atesorando anticuallas
que por las manos de los ausentes
fueron sopesadas.
Aunque Ellos no la deseen,
aunque ya no les pertezcan.
Ponen frases en labios de sacerdotes,
leves y terribles,
dormidos y velando.
Leve y terrible es sentir que se abrazan,
que ciñen el vacío.
Los ausentes sonríen en las fotos.
Al resplendor de los anillos,
los ojos entornan.
Pero no están.
Ni siquiera
en aquellos parajes
donde se les suponia.
No puedo entrar a la ciudad triufante
sino como quien
hasta una lápida regresa.
Contemplando la asadera con los restos fríos,
la fuente para el pescado
pour le canard à l’orange
o el criollo asado de Nochebuena,
recuerdo al evocado.
Por regresarlo ocupa
la vajilla su lugar.
Escasean la piezas
y en la mesa se socorren.
Presta
la cremera del té
otros servicios
porque pródiga está la guarnitura
(lo que sólo él lograba
en delicadeza misteriosa).
Ahora, fría, es
el remedo de aquella
que a paladares finos educara.
Se olvidaron
que el vinillo dulce en las comidas
en copas diminutas se ponía.
Y en corriente vidrio sirven el licor.
El hermano hubo reunido
las porciones del cordero
adobándolas con poco condimiento.
Un milagro espera que acaezca
en esta cena en la que todos no estamos.
Luego,
es su rostro demudado,
su orfandad
ahogada en la embriaguez.
Ausente está la imagen,
castigada.
Se sientan
y es el mayor quien preside.
Han cubierto sus hombros
con el rigor
de los educados de la Salle,
como en la foto del gran desayuno.
Se cena en casa sobre la descolorida formica.
Se sientan las esposas, los hijos de los hijos
ahuyentando así a la imagen
que, lejos de su cuerpo,
en otro cuerpo vive.
Borran su sonrisa,
que en otra boca amenaza
la ordenada ceremonia.
Pero ella persiste,
y a quien se evoca, no llega.
Una cena sin mantel!
Es triste
la desnudez de la mesa
sin el fino cubridor
para las ocasiones.
Un mantel blanco acercaría a los ausentes,
y si la salsa se derrama,
y las servilletas se manchan.....
Es mi castigo presenciar
el convite termidado,
la contracción dolorosa de mis difuntos.
He cenado a otra mesa,
sobre una mesa cubierta.
Ahora pruebo los restos,
la osamenta fría,
y sé que Ella no estuvo
y El tampoco vino.
Choco con todos el vaso de licor,
dan las doce.
El peso papal cubano


La Catedral de La Habana. PhotoMarko.
mercredi 11 juin 2008
Le ciré jaune de Tabarly
Comenta L’Express que el filme documental “Tabarly” de Pierre Marcel, es “espectacular. Tabarly mismo cuenta su vida con fondo de imágenes suntuosas.” Hace diez años, mientras nadaba en el lago Bracciano en las afueras de Roma, me vino la imagen del marino con su impermeable en hule amarillo cayendo al mar encabritado y tempestuoso. Creí que me iba a ahogar y sentí mis fuerzas decaer. La respiración cortada, imaginé al experimentado marino luchar contra la muerte y jadeando alcancé la orilla. El hecho de haber nacido en una isla no me ayudó a encontrar inspiración en el mar. Quizás porque nací en un valle al centro de la isla. No obstante, no me perderé las historias marinas de quien una tarde de verano me envolvió de pánico a trescientos metros de la orilla. La película se estrena hoy 11 de junio en los cines parisinos.Los efectos del sismo en Sichuan
El epicentro del sismo ocurrido en China el 12 de mayo pasado se ubicó a menos de 100 kilómetros de Chengdu, la capital de Sichuan. La administración estatal del patrimonio cultural chino acaba de anunciar los daños sufridos en importantes sitios de la provincia. Con el derrumbe de viejos edificios estrechamente ligados a las tradiciones y la cultura, una gran cantidad de obras y objetos de arte, muchas de inestimable valor, se han perdido o destruido.Uno de los sitios afectados por el sismo, en Dujiangyan, es el más viejo sistema de irrigación construido 256 años antes de nuestra era, todavía en funcionamiento, usando las aguas del río Min. La obra, toda una maravilla de la técnica, inscrita en el patrimonio mundial de la Unesco, permite la irrigación de la llanura donde se erige Chengdu.
Igualmente derrumbados o muy deteriorados quedaron los templos y monasterios de la montaña Qingcheng,
ubicada también en el distrito de Dujiangyan, y reconocida como uno de los sitios sagrados del taoismo. Me pregunto cual habrá sido la suerte de los habitantes de la montaña y de los edificios que visitamos durante los quince días que precedieron al terremoto.
Sin embargo, la suerte corrida por otros sitios de la provincia no ha podido todavía ser verificada. Qué grado de deterioro sufrieron los monumentos del monte Emei, o el Gran Buda de Leshan? A qué punto fue afectada la reserva de Pandas de Sichuan? Esperemos buenas nuevas de las autoridades chinas en los próximos anuncios oficiales.
mardi 10 juin 2008
Paris bicycle
dimanche 8 juin 2008
Des tableaux signés Delclaux…
Los avatares del peso cubano (XII)
El billete de un peso convertible mantiene en su anverso una alusión al Apóstol, aquí señalada por el monumento a José Martí de la plaza capitalina.
En el reverso, un grabado de la caída en combate de José Martí en Dos Ríos, cerca de la confluencia de los ríos Contramaestre y Cauto en la región oriental de la isla.
Para mantener la alusión al Titán de Bronce, el anverso del billete de cinco pesos convertibles lleva un grabado del monumento a Antonio Maceo erigido en el parque que lleva su nombre frente al malecón habanero.
La “Protesta de Baraguá” que fue la reacción de Maceo al “Pacto del Zanjón” sigue como grabado en el reverso de esta denominación de cinco pesos convertibles.
El monumento a Máximo Gómez situado frente al mar al comienzo de la avenida de las Misiones en La Habana fue erigido en 1935. La monumental obra identifica al billete de diez pesos convertibles. samedi 7 juin 2008
Los avatares del peso cubano (XI)
En 2003 el Banco Central de Cuba puso en circulación un nuevo billete conmemorativo. Se trata de un billete de un peso para recordar el natalicio de José Martí. Evidentemente, la figura del Apóstol a la derecha y la de Celia Sánchez a trasluz a la izquierda.
El mismo color verde olivo habitual de esta denominación que en su anverso muestra, una rosa blanca, una hoja en la que puede leerse 150 Aniversario del natalicio de José Martí, y una pluma en un tintero.El reverso del billete a la izquierda reza 1853 – 2003 150 AÑOS DEL NACIMIENTO DE JOSÉ MARTÍ. Al centro del billete un grabado de la casa de la calle Paula donde nació Martí.
vendredi 6 juin 2008
Los avatares del peso cubano (X)
Con un verde olivo menos intenso aparece José Martí en la cara de los billetes de un peso y en el reverso la misma inscripción y el mismo grabado señalando la entrada a La Habana el 8 de enero de 1959.
El billete de tres pesos con la efigie de Ernesto Guevara a la derecha y Celia Sánchez a trasluz a su izquierda mantiene la coloración roja, ésta vez menos sangre, con ciertos matices verde pálido. El reverso de rojo fresa mantiene el mismo grabado que las emisiones puestas en circulación para esta denominación. 
Para conmemorar el 50 aniversario de la banca central, fue puesto en circulación para regocijo de los numismáticos, un billete de cien pesos con la figura del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes.
El billete con diferentes tonalidades del rosa viejo, sombreado en terracota y con fulgores de amarillo que hacen resaltar la cifra cien, lleva la imagen integrada de Celia Sánchez y en su reverso la tribuna construida en el malecón habanero por el gobierno cubano para exaltar su lucha contra el imperialismo, justo al lado del edificio que era la sede de la embajada de los Estados Unidos, hoy convertida en oficina de intereses americanos. La tribuna con Martí señalando el futuro, lleva su nombre, el cual está inscrito en la parte inferior del billete. Los avatares del peso cubano (IX)
Los billetes emitidos por el Banco Central de Cuba (BCC) a partir de 1997 se van a diferenciar muy poco de la última emisión hecha por el Banco Nacional de Cuba. El billete se demarca por el diseño moderno del logotipo del Banco. La misma paleta de colores y tonalidades, el mismo diseño contemporáneo y junto a las figuras patrióticas, y hechos relevantes de la historia, la función del billete como propaganda revolucionaria. Las denominaciones de cinco y diez pesos no llevan sello de agua y en esta emisión se omite las dos inscripciones legales que respaldan el billete: La del anverso dice “Garantizado integralmente con el oro, cambio extranjero convertible en oro y todos los demás activos del Banco Nacional de Cuba. Este billete constituye una obligación del Estado Cubano”. La inscripción del reverso dice: “Este billete tiene curso legal y fuerza liberatoria ilimitada, de acuerdo con la ley, para el pago de toda obligación contraída o a cumplir en el territorio nacional”

El billete de cinco pesos con Antonio Maceo a la derecha en uniforme de general, está diseñado en degradaciones del verde con cierto fondo naranja crepuscular.
Antonio Maceo y el general español Arsenio Martínez Campos en los campos de Baraguá. En la parte inferior del grabado en el billete reza la inscripción CUBA SERÁ UN ETERNO BARAGUÁ en alusión a la famosa reunión que también se conoce como “Protesta de Baraguá”El terracota es remplazado por tonos claros del carmelita y ciertos matices de
verde tierno. El reverso del billete, salvo la uniformidad del color tierra claro, es idéntico a la emisión de 1991.
Aún más claro que el azul de la serie de 1961, y que el de la última emisión del BNC, el nuevo billete de veinte pesos muestra a Camilo Cienfuegos. A la izquierda del billete aparece Celia Sánchez visible a trasluz.
La mezcla de azul con lilas y rosados del billete emitido anteriormente será remplazada por azul y negro, con el mismo grabado del campesino, la guataquea de la tierra y la maquinaria, a diferencia que la inscripción “programa alimentario” desaparece y en su lugar aparece DESARROLLO AGRÍCOLA. jeudi 5 juin 2008
Un filme uruguayo, hecho raro!
En efecto, El baño del Papa, filme uruguayo que salió el 19 de marzo pasado en las salas de Arte y Ensayo de Paris, es un hecho raro porque no estamos acostumbrados a ver en pantalla un filme del país sudamericano. Sin embargo, la película me impactó porque lejos de ser un panfleto se convierte en catalizadora de diversos elementos tragicómicos de la realidad que viven las naciones del cono sur americano. Los productores del filme, Enrique Fernández (productor-escenógrafo) y César Charlone (director de la fotografía) nos ofrecen un retrato de la pobreza, de la miseria, de la corrupción provinciana, de la lucha cotidiana de gentes con una gran dignidad y con mucha esperanza en la posibilidad de un cambio, todo ello sostenido por una fe religiosa, por la inocencia propia de los que tienen poco o que tienen nada, y lo peor, la esperanza edulcorada por el empuje de una información engañosa….Les Toilettes du Pape / El baño del Papa – 1h35. Co-producción Uruguay-Francia-Brasil – 2006. Sinopsis: Melo, 1988. Los habitantes de esta perdida ciudad uruguaya a poca distancia de la frontera brasileña, que sobreviven del contrabando, esperan la visita del papa Jean Paul II. Los medios informativos alertan que la ciudad se verá inundada por miles de visitantes y peregrinos que deambularán por la ciudad en busca de bebidas, comidas, un recuerdo del acontecimiento….
mardi 3 juin 2008
Vapores de La Habana en las brumas de Paris
No conozco la corriente impetuosa del Contramaestre, y mi recuerdo del río es una cinta plateada reflejando la luna a su paso por los pueblos que atraviesa en la región oriental de Cuba. Eso fue seguramente en un “colmillo blanco” de Ómnibus Nacionales” en la década del ochenta, en trayectos de noche. Ahora he vuelto a una historia paralela de hombres, de ríos y ciudades y he salido a la calle para olfatear el Paris que la imaginación fascinante de mi amigo Raúl Chao nos ofrece en su novela histórica nombrada Contramaestre publicada por la casa editorial Dupont Circle Editions. Digo imaginación en toda su amplitud, porque como Céspedes y otras grandes figuras cubanas, Raúl Chao se apoderó de Paris, invirtió tiempo de soles y días brumosos para minuciosamente detenerse delante de cada vieja puerta y entrar subrepticiamente, caminar viejas calles con nuevos nombres o con los de antaño y hasta sentarse en los románticos y bohemios cafés y bistrots para escuchar y trasmitirnos las conversaciones de sus nobles personajes. La novela es de una elegancia sin par de nuestros cubanos del XVIII. Cubanos, criollos, nacidos en los valles ondulados y fértiles de la isla, en la región de montañas agrestes o en las tierras ganaderas que se perdían a la vista, cubanos en busca de una perfección de la vida, en tierras de cultura y refinamiento como la gala. Estaba leyendo la novela en mi casa de Paris. De la cocina venía un tufillo a hierbas, un pregón lejano y el traqueteo de ruedas de un carruaje deteniéndose en la avenida de Paula. Los vapores húmedos de la calle y los olores del puerto se mezclaron. Una fina llovizna del final del invierno me hizo tornar la vista hacia fuera. Un gorrión se guarnecía en el balaustre de mi ventana. Cerré el libro y fijé la vista en la ligne des Grands Boulevards que Luciano Franchi-Alfaro retoma para ilustrar la cubierta. La llovizna no cesaba y la fachada hausmannienne del inmueble del frente se me hizo pedazos y en su lugar comencé a reconstruir el Paris que conoció Céspedes, Del Monte, la Condesa de Merlin y hasta mi admirada Marta Abreu de Estévez que muchos años vivió la ciudad del Sena. 



