mercredi 17 décembre 2008

Iglesia y Hospital de San Lázaro, Camagüey


Descubrimos el antiguo hospital buscando la única imagen de San Roque en la isla de Cuba. El San Roque está situado en la iglesia de San Lázaro, conjunta al hospital que hiciera construir el Padre Valencia entre 1814 y 1819, para remplazar el ruinoso lazareto que acogía a los enfermos de lepra.

La iglesia de San Lázaro, pequeña, de una sola nave y que sigue abierta para culto, ciertos días de la semana, es un abra de paz situado a un costado del viejo hospital, que restaurado, acoge actualmente en su recinto al conservatorio de música y enseñanza artística de la ciudad de Camagüey.
Un conjunto arquitectónico colonial, semejante a los conventos de las misiones, un gran patio rodeado de galerías en arcadas, los techos de tejas sostenidos por columnas de orden jónico, que imprimen una perspectiva elegante a las galerías. Otras galerías interiores se entrelazan en el conjunto, las cuales daban paso a las celdas espaciosas, con ventanales protegidos en hierro forjado, que permitían una buena ventilación.
©cAc2007

dimanche 14 décembre 2008

Autour d’une table…

Depuis le retour du voyage au berceau du taoïsme, le groupe de peintres, calligraphes et voyageurs a trouvé une nouvelle façon de maintenir le lien né pendant le séjour en Chine. La première rencontre, un dimanche du mois de juin, les souvenirs encore frais. Puis, autour d’une table du restaurant Le Sichuan, dans le 10ème arrondissement, pour fêter l’arrivée de l’été. Fin juillet, petit comité dans les hauteurs de Toulon, autour d’une table, une rencontre presque imprévue. Mi-septembre, nous avons envahis Argenteuil, afin de continuer le périple sichuanais dans l’hexagone. Et les rencontres ne s’arrêtent pas. Hier soir, nous étions, presque au complet, autour d’une table du restaurant « Au Pays du Sourire ».

Jean & France, Elizabeth, Bernadette, Marie-alix, M. Gautier, Martine, Nathalie, Carlos, Hélène, Catherine, Sophie, Cécile & Anthony. Catherine, Christophe, Antoine, Marius, Béatrice, Cécile E. & Randa, nous avons pensé à vous. Nos guides, Pascal & David, étaient présents, dans le souvenir. Hélène s’active, Sophie commence à rêver, bientôt Taiwan, peut-être. En attendent, stages de peinture, cours de calligraphie…et même, autour d’une table, bienvenus tous !

samedi 13 décembre 2008

Sainte-Lucie à Stockholm

De bonne heure le téléphone a sonné! Un copain "cubain-suedois" m'a appelé pour me dire que la Sainte-Lucie est un des moments les plus importants et les plus festifs en Suède, car cette fête marquait autrefois la nuit la plus longue de l'année.
Actuellement, cette date est l'occasion de se réunir dans les écoles et les entreprises. Une jeune fille est choisie, elle s'habille de blanc, accompagnée des autres filles, Lucie distribue du café, des biscuits au gingembre et des petits pains. Pendant la distribution, le reste de participants entonnent des chants et des refrains traditionnels. Partons en Suède!

Santa Lucía

Mi madre, por esas cosas de la vida, en su vejez comenzó a perder la visión, y se aferró a Santa Lucía, implorándole que le ayudara a recuperar la vista. Le encendía una velita a su imagen de cuando en cuando y jamás dejó de hacerlo un 13 de diciembre. Es la fecha en que se recuerda a la santa, que frente a la espada que debía ejecutarla, quedó ciega y antes de morir, recupera la visión y profiere una sarta de maldiciones a sus verdugos. Así nace la leyenda de la patrona de los ojos, que fue condenada a la reclusión en un prostíbulo, por haber roto una promesa de matrimonio, y al negarse a entrar, el gobernador de Sicilia la castiga con la pena de muerte.
Santa Lucía es una isla del Caribe, volcánica, tropical y a cada temporada, amenazada por ciclones.
No conoce Santa-Lucia-di-Moriani? Este balneario francés está en Haute Corse, y vale la pena poner los pies cuando el stress lo tortura y necesita una buena dosis de reposo.


Y Santa Lucía en la costa norte de Camagüey? Pues bien, en estos días de crudo invierno, me hizo bien sumergirme en el recuerdo y decidí compartir algunas imágenes de la playa y sus alrededores.
©cAc2007
©cAc2007
©cAc2007

©cAc2007

mardi 9 décembre 2008

En la otra punta del lago Leman

Mientras rodamos por la autopista que nos aleja de Ginebra, disfrutamos del paisaje montañesco del otro lado del lago. Los picos nevados se suceden, plateados cuando el sol generoso los toca con sus brazos. El monte Salève, en la lejanía el Mont Blanc coronando los Alpes al sur, y al norte los montes de Jura.
Coopet, Nyon, Rolle, Morges, St-Sulpice, Lausanne, Vevey, se dejan acariciar por las aguas frías del lago. Casi invisibles protegidas por el macizo alpino, de otro lado, Thonon y Evians en la margen francesa que baña el Leman. ©cAc2008
El sol sigue ganando espacio y envuelve Montreux. Lago, montaña y ciudad se entrelazan disputándose un lugar en cada pupila que lo observa. Por qué eligió Rousseau a Clarens como cuadro de su Nouvelle Héloïse? Montreaux creció y envolvió Clarens y se convirtió con su bahía en el balneario más animado del lago Leman.
©cAc2008
Lago infinitamente azul espejo de los flancos sembrados de viñedos, rivera ávara de suntuosos palacios y hoteles nacidos en la Belle Époque, jardines llenos de higueras, laureles, magnolias, palmeras y cipreses que sólo un clima meridional puede dejarlos crecer.
©cAc2008
Con la Navidad a las puertas, Montreux se erige en marché de Noël extendido en todo su litoral, la humareda de salchichas alemanas, chalets suecos y castañas italianas, cervezas artesanales, chocolates y mieles y para calentarse, un “vin chaud” mientras esperamos que el barco se acerque a la rada, seguido de gaviotas que aplauden su llegada y de patos dando volteretas a cada trozo de pan tirado al agua.
©cAc2008
Para animar el mercado antiguo de Montreux, una coral suiza vestida con sus trajes tradicionales.
©cAc2008
Sabía que Freddy Mercury tuvo su residencia en Montreux? El cantante apreciaba la discreción y la gentileza de sus habitantes. Mírenlo aquí, esculpido entre los curiosos visitantes del mercado de navidad.
©cAc2008

Promenade des Bastions & Plainpalais

De un barrio a otro fuimos descubriendo Ginebra, y si ciertamente, quedé un poco decepcionado de la ciudad vieja, mucho aprecié y disfruté de los barrios que la envuelven.
La Promenade des Bastions fue trazada en el siglo XVIII, en la base de las antiguas murallas. A la derecha de la promenade fueron construidos los edificios de la Universidad y de la Biblioteca.
©cAc2008
No lejos de la Promenade, se alzó en el siglo XIX un barrio residencial, y se construyó la iglesia ortodoxa rusa, en el viejo estilo moscovita, es decir, en forma de cruz griega. Los bulbos de oro de las cúpulas emergen entre los otros inmuebles. Los arcos y pilares interiores están decorados siguiendo la inspiración de las pinturas bizantinas. Mirando las cúpulas, no pensé en Moscú, pero si en la iglesia ortodoxa parisina.
©cAc2008
©cAc2008
Entre la rivera sur del Ródano y la rivera norte del Arve se extiende el barrio llamado Plainpalais, una profusión de edificios característicos de la evolución cultural y urbana de la ciudad. A veces, abstrayéndome del frío ventoso creí que caminaba por un barrio madrileño, cuánto puede engañarnos la imaginación! Y es que inmuebles, fachadas y puertas me lo hacían pensar. Y para no desviarme de Ginebra, lo mejor fue guarecernos del frío en un café branché que frecuentan los universitarios de la ciudad, “le calamar”, donde además de cenar bebimos “la meurtrière”, una cerveza negra artesanal suiza, agradablemente meurtrière.
©cAc2008

Carouge, la « cité sarde »

A dos pasos de Ginebra, separada por el Arve, Carouge es una ciudad a entero título y para muchos un barrio grande de la metrópolis ginebrina. Yo la prefiero independiente, por su historia y por su paisaje urbano particular. Carouge nació de un pacto (Tratado de Turín) entre la República de Ginebra y el Reino de Cerdeña, en 1754, que puso fin a las incesantes querellas por la propiedad de terrenos en las dos juridicciones. En 1780 el burgo se convierte en capital de la provincia de Carouge y seis años más tarde recibe su escudo de “ciudad” patentada por el rey.

El viento empujó las nubes del otro lado de la montaña y el sol se encargó de darle luz a las coloridas edificaciones del Viejo Carouge. El mercado ocupaba la plaza y vinos, quesos y panes se disputaban la primicia de ser los mejores. Y ante tanta buena oferta no pudimos abstraernos y llenamos la canasta de ellos. Una cerveza artesanal en una taverna para abrigarnos del frío y dando saltos de una calle a otra para disfrutar de ese mosaico arquitectural que es Carouge. Una villa que fue ejemplo de tolerancia y que aceptó la implantación de extranjeros sin mirar sus orígenes ni su fe religiosa.

Casas bajas pintadas de colores pasteles, plazuelas sembradas de platanes y fuentes de gracia particular, hacen olvidar que el viento comienza a levantarse. Nos detenemos para que pase el tranvía de líneas modernas, silencioso, y no imaginamos que fue éste, que une Carouge con la Place Neuve de Ginebra, el primero de Suiza, entonces llamado “chemin de fer américain”, que eran coches tirados por caballos.

Ah, y si quieren sentarse a disfrutar de la buena cocina de Carouge, entren sin reparo en La Bourse, una brasserie que los hará volver a la vieja “villa sarda”.